Thomas Müller recuerda amargo momento con Lionel Messi

Thomas Müller recuerda amargo momento con Lionel Messi

Thomas Müller vive actualmente una nueva etapa de su carrera en la Major League Soccer, donde defiende los colores de los Vancouver Whitecaps desde mediados de 2025. Su trayectoria en Norteamérica estuvo a punto de comenzar con un título inmediato, pero se topó nuevamente con un viejo conocido : Lionel Messi. El astro argentino brilló en la final del MLS Cup, ayudando a Inter Miami a conquistar el trofeo con una victoria contundente de 3-1. Esta derrota revivió memorias de enfrentamientos anteriores entre ambos futbolistas, aunque históricamente el germano había disfrutado de mayor éxito en sus duelos directos. El encuentro en Florida representó apenas el cuarto triunfo de Messi sobre Müller en once confrontaciones, una estadística que refleja la particular rivalidad entre estos dos íconos del fútbol mundial.

La rivalidad histórica entre dos leyendas del balompié mundial

Los enfrentamientos entre el delantero alemán y el rosarino han marcado algunos de los momentos más memorables del fútbol reciente. Durante años, Müller representó una verdadera pesadilla para las ambiciones de Messi, tanto en competiciones de clubes como en torneos internacionales. El Mundial de Sudáfrica 2010 marcó el primer gran capítulo de esta historia, cuando Alemania aplastó a Argentina con un rotundo 4-0 en cuartos de final, exhibiendo un fútbol demoledor que dejó sin respuestas al conjunto albiceleste.

Cuatro años más tarde, en Brasil 2014, ambos volvieron a cruzarse en la final del torneo más prestigioso. Aunque el encuentro fue mucho más equilibrado que el de Sudáfrica, la selección germana se impuso en tiempo extra gracias al gol de Mario Götze, conquistando su cuarto título mundial. Para Müller, ese partido representó la cúspide de sus enfrentamientos con el argentino, no solo por la importancia del trofeo en juego, sino por el significado deportivo de medirse contra quien muchos consideran el mejor jugador de la historia en el escenario más grande del fútbol.

La saga continuó en 2020, cuando el Bayern Múnich humilló al Barcelona en los cuartos de final de la Liga de Campeones con un histórico 8-2. Messi apenas pudo hacer algo ante la maquinaria bávara que arrasó con todo a su paso en aquella edición del torneo continental. Esta derrota contribuyó significativamente a la posterior salida del argentino del club catalán. Mbappe y Messi : la relación se descongela tras la tensión mundialista muestra cómo las dinámicas entre grandes estrellas evolucionan con el tiempo, tal como sucedió entre Müller y el astro sudamericano.

El momento amargo que todavía perdura en la memoria

A pesar de haber ganado ese encuentro de cuartos de final en Sudáfrica, existe un recuerdo particularmente doloroso para el futbolista alemán asociado a aquel partido. En el minuto 36 del encuentro, una acción aparentemente intrascendente cambiaría el rumbo de su participación en el torneo. Messi intentó un pase cerca del área de penalti que impactó involuntariamente en la mano del jugador germano justo antes de la zona prohibida.

El árbitro interpretó la acción como merecedora de tarjeta amarilla, la segunda que acumulaba Müller en la Copa del Mundo. Esta amonestación le costó perderse el siguiente partido, nada menos que la semifinal contra España, que posteriormente se coronaría campeona del mundo. Con apenas veinte años en ese momento, el joven delantero tuvo que presenciar desde la tribuna cómo su selección caía ante la Furia Roja sin poder aportar su talento en el terreno de juego.

Años después, Müller sigue considerando ese episodio como especialmente frustrante. Según sus propias declaraciones, está convencido de que si el pase hubiera provenido de cualquier otro jugador que no fuera el astro argentino, el colegiado probablemente no habría mostrado la tarjeta amarilla. Esta reflexión sugiere que la reputación y el estatus de Messi pudieron haber influido inconscientemente en la decisión arbitral, privándole de participar en uno de los partidos más importantes de su carrera deportiva.

La sed de revancha en territorio norteamericano

La reciente derrota en el MLS Cup ha reavivado el deseo competitivo del veterano delantero. Durante su primera temporada con los Vancouver Whitecaps, alcanzó la final del campeonato norteamericano, demostrando que su nivel sigue siendo elevado incluso a los treinta y seis años. Sin embargo, Inter Miami demostró superioridad en el partido decisivo, con Messi participando directamente en dos de los tres goles que sentenciaron el encuentro.

El futbolista alemán ha expresado abiertamente su intención de continuar escribiendo capítulos en esta particular rivalidad. Reconoce que los once duelos mantenidos hasta ahora han moldeado significativamente su trayectoria profesional, creando una narrativa especial que trasciende los resultados individuales. La oportunidad de medirse nuevamente contra el argentino representa una motivación adicional para extender su carrera en la MLS y buscar ese título que se le escapó por tan poco.

Para Müller, estos enfrentamientos no son simplemente partidos de fútbol, sino episodios que definen legados y construyen historias que perdurarán en la memoria colectiva del deporte. Aunque el balance global le favorece ligeramente, la derrota más reciente en Florida ha dejado un sabor amargo que solo puede lavarse con una nueva victoria. La posibilidad de cruzarse nuevamente en futuras ediciones de la MLS mantiene viva la llama de esta fascinante rivalidad que ha cautivado a aficionados de todo el mundo durante más de quince años.

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