Défense : l’Argentine opère un virage stratégique en misant sur les sous-marins Scorpène de Naval Group

Défense : l’Argentine opère un virage stratégique en misant sur les sous-marins Scorpène de Naval Group

Naval Group celebra un importante logro comercial en América Latina. El fabricante francés de equipamiento naval ha conseguido posicionarse como el proveedor preferido de Buenos Aires para la renovación submarina argentina. Esta decisión del gobierno de Javier Milei marca un giro fundamental en la estrategia militar del país sudamericano, que busca recuperar capacidades perdidas hace casi una década.

Las conversaciones entre Francia y Argentina se han intensificado durante las últimas semanas. El mandatario argentino confirmó públicamente el inicio de negociaciones para adquirir submarinos de propulsión convencional y patrulleros oceánicos. Este anuncio se produjo tras el éxito electoral de su coalición en los comicios legislativos locales, momento que aprovechó para destacar la solidez de las relaciones bilaterales con París.

Un contrato estratégico que supera los dos mil millones de euros

La envergadura financiera del proyecto revela la ambición argentina en materia de defensa. Según informaciones del sector, el acuerdo contempla la adquisición de tres unidades Scorpène, con un valor estimado superior a los 2.300 millones de euros. Esta inversión significativa demuestra la voluntad de Buenos Aires de reconstruir su flota submarina después del trágico hundimiento del ARA San Juan en 2017, que dejó al país sin esta capacidad disuasoria.

El modelo Scorpène representa una solución tecnológica avanzada que se adapta perfectamente a las necesidades operativas argentinas. Estos submarinos destacan por su discreción acústica, su autonomía extendida y su versatilidad táctica. La Marina argentina podrá así vigilar efectivamente sus extensas costas atlánticas, que alcanzan los 4.700 kilómetros de longitud. Este aspecto resulta crucial para controlar la zona económica exclusiva y proteger los recursos marítimos nacionales.

La modalidad de pago propuesta constituye una particularidad notable del acuerdo. Milei habría sugerido un esquema de pago contra entrega, una fórmula prácticamente inédita en la industria armamentística internacional. Este mecanismo permitiría a Argentina gestionar mejor su tesorería en un contexto económico que sigue siendo complejo, aunque el país haya iniciado reformas estructurales importantes bajo la actual administración.

La victoria francesa frente a la competencia alemana

Naval Group ha conseguido superar a ThyssenKrupp Marine Systems en esta competición estratégica. El constructor alemán, reconocido mundialmente por sus submarinos Type 214, presentaba una oferta técnicamente sólida. Sin embargo, varios factores habrían inclinado la balanza hacia la solución francesa. La fiabilidad probada del Scorpène en diversos teatros de operaciones, junto con su compatibilidad con los sistemas ya utilizados por la Armada Argentina, pesaron decisivamente en la elección final.

La decisión argentina se fundamenta también en consideraciones políticas y económicas más amplias. Francia figura entre los principales inversores extranjeros en territorio argentino. Las relaciones comerciales entre ambas naciones se han consolidado progresivamente, creando un clima de confianza mutua favorable a este tipo de cooperaciones de largo plazo. Milei enfatizó públicamente estas excelentes relaciones, calificándolas de funcionales y prometedoras para futuros proyectos conjuntos.

La trayectoria histórica de colaboración militar entre París y Buenos Aires refuerza esta asociación renovada. Durante décadas, Argentina ha operado material francés de primer nivel, incluyendo los legendarios Mirage, los Super-Étendard y los misiles Exocet. Esta experiencia acumulada facilita la integración de nuevos equipos y reduce los costes de formación del personal naval argentino. El conocimiento técnico ya existente constituye un activo valioso que optimiza la transición hacia estas nuevas plataformas submarinas.

Los patrulleros oceánicos completan el paquete naval

El acuerdo contempla igualmente la adquisición de patrulleros de vigilancia costera. Kership, empresa conjunta entre Piriou y Naval Group, habría sido seleccionada para construir cuatro OPV clase Gowind. Estos buques reforzarán significativamente las capacidades de la Prefectura Naval Argentina, responsable del control y la seguridad de las aguas territoriales. Su misión incluye la lucha contra el tráfico ilícito, la protección medioambiental y el auxilio marítimo.

Estos patrulleros modernos permitirán una presencia permanente en zonas sensibles. Argentina enfrenta desafíos constantes relacionados con la pesca ilegal y el contrabando en sus espacios marítimos. Los Gowind, reconocidos por su polivalencia y su resistencia en condiciones difíciles, responden perfectamente a estas exigencias operacionales. Su autonomía extendida les permitirá realizar misiones prolongadas alejadas de las bases navales principales.

El ministro de Defensa argentino había subrayado en 2024 la urgencia de recuperar la capacidad submarina nacional. Según sus propias palabras, ningún sistema resulta más disuasorio que un submarino operativo dentro de una fuerza armada moderna. Esta declaración ilustra la importancia estratégica otorgada a este programa de renovación naval, que representa mucho más que una simple adquisición de equipamiento militar para Buenos Aires.

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