Dembélé et Messi, la bromance

Dembélé et Messi, la bromance

En el mundo del fútbol, las amistades entre jugadores suelen trascender los límites del terreno de juego. La relación entre Ousmane Dembélé y Lionel Messi representa uno de esos vínculos especiales que capturan la atención de aficionados y medios. Nos adentramos en esta bromance futbolística que comenzó en Barcelona y continúa floreciendo a pesar de que sus caminos profesionales se han separado.

Una amistad forjada en el Camp Nou

Cuando Ousmane Dembélé llegó al FC Barcelona en 2018, probablemente no imaginaba el impacto que tendría Lionel Messi en su vida profesional y personal. Durante tres temporadas, entre 2018 y 2021, estos dos talentos extraordinarios compartieron vestuario en el emblemático club catalán, forjando una conexión que va más allá de lo meramente deportivo.

“Mi relación con Lionel Messi fue maravillosa desde el primer día”, confesó el internacional francés en una reciente entrevista con FourFourTwo. Esta declaración revela la profundidad del vínculo establecido entre ambos futbolistas desde sus primeros encuentros en el Camp Nou.

Para el jugador francés, compartir campo con el argentino representó la materialización de un sueño. “Messi siempre ha sido mi jugador favorito. Él me hizo amar al Barça”, admitió Dembélé, añadiendo que “jugar junto a Iniesta en su último año y con Messi fue algo increíble”. Estas palabras demuestran la admiración genuina que el extremo sentía por quien consideraba su ídolo antes incluso de conocerlo personalmente.

El legado de esta amistad continúa vigente incluso después de que sus caminos profesionales se separaran. Aunque estuvieron cerca de reencontrarse en París, cuando Dembélé llegó al PSG en agosto de 2023, Messi acababa de emprender su nueva aventura en la MLS, impidiendo que volvieran a vestir la misma camiseta.

El mentor argentino en la carrera del francés

La influencia de Messi en la trayectoria de Dembélé va mucho más allá de compartir momentos en el terreno de juego. El ocho veces ganador del Balón de Oro se convirtió en un verdadero mentor para el joven francés, ofreciéndole consejos que han resultado determinantes en su desarrollo profesional.

“Él me dijo que debía ser serio si quería realizar mis sueños”, reveló Dembélé, destacando cómo las palabras del argentino calaron hondo en su mentalidad. Esta orientación del astro argentino parece haber sido profética, especialmente considerando las declaraciones que Messi realizó en septiembre de 2019 al diario Sport sobre el potencial de su entonces compañero.

“Debe cambiar aspectos relacionados con su profesionalismo y meterse eso en la cabeza. Su objetivo diario debe ser triunfar en el Barça”, expresaba entonces La Pulga, quien también manifestaba su esperanza de que el francés pudiera superar sus problemas físicos : “Espero que esté menos lesionado y que pueda demostrar qué jugador es”.

La evolución de Dembélé parece haber seguido precisamente ese camino, aunque requirió tiempo. Cinco años después de aquellas declaraciones, el nativo de Vernon se ha consolidado como uno de los extremos más desequilibrantes del panorama futbolístico mundial, hasta el punto de posicionarse como gran favorito para conquistar el Balón de Oro 2025, superando incluso a figuras como Mbappé, Messi y Neymar en las predicciones.

Una admiración recíproca que trasciende equipos

Lo que hace especial esta relación es la mutua admiración que se profesan ambos jugadores. Si para Dembélé, Messi representaba su ídolo futbolístico, para el argentino, el francés encarnaba un talento excepcional que necesitaba pulirse para alcanzar su máximo potencial.

Las palabras de Messi sobre Dembélé en 2019 no sólo mostraban preocupación, sino también un profundo reconocimiento de las capacidades del extremo francés. El argentino veía en él a un futbolista capaz de marcar una época si conseguía superar ciertos obstáculos, principalmente relacionados con su consistencia física y mental.

Este respeto profesional mutuo ha servido como base para una amistad que continúa floreciendo a pesar de la distancia. Los elogios públicos entre ambos jugadores siguen siendo frecuentes, demostrando que los vínculos formados en Barcelona permanecen intactos incluso cuando visten diferentes colores.

El impacto de esta relación se observa claramente en la evolución de Dembélé. Tras su paso por el Barcelona y su posterior fichaje por el PSG, el francés ha mostrado una madurez y consistencia que coincide precisamente con lo que Messi le aconsejaba años atrás. La influencia del argentino parece haberse materializado en un Dembélé más completo, disciplinado y decisivo.

Aunque sus caminos profesionales tomaron rumbos distintos, el legado de esta bromance futbolística permanece como testimonio de cómo las relaciones personales pueden potenciar el desarrollo deportivo. Para los aficionados al fútbol, seguir la evolución de ambos jugadores también implica apreciar los frutos de una amistad que comenzó en los campos de entrenamiento del FC Barcelona y que continúa manifestándose en el respeto y admiración mutuos que ambos jugadores se profesan públicamente.

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