Inglaterra resiste a Argentina y completa perfectamente su gira de otoño 2025

Inglaterra resiste a Argentina y completa perfectamente su gira de otoño 2025

Nos encontramos ante una nueva demostración de resiliencia del XV de la Rosa, que logró imponerse frente a los Pumas con un marcador ajustado de 27-23. Este encuentro disputado en el emblemático recinto londinense, ahora conocido oficialmente como Allianz Stadium, cerró de manera perfecta la campaña otoñal inglesa. Los dirigidos por Steve Borthwick completaron así una racha notable de once triunfos consecutivos durante el año 2025, consolidándose como uno de los conjuntos más sólidos del hemisferio norte.

Dominio inicial británico en el Allianz Stadium

La escuadra anfitriona arrancó el partido con determinación absoluta, mostrando desde los primeros minutos su superioridad táctica. George Ford inauguró el marcador mediante un drop magistral que atravesó los palos argentinos apenas a los nueve minutos de juego. Esta acción premió la presión constante ejercida por el conjunto inglés, aprovechando las imprecisiones del talonero Julian Montoya en dos saques de lateral consecutivos que no encontraron su destino previsto.

La desconcentración momentánea de la zaga sudamericana permitió ampliar rápidamente la ventaja. Bautista Delguy y Juan Cruz Mallia, habitualmente seguros bajo las pelotas aéreas, fallaron en una recepción crucial sobre la línea central del terreno. El balón rebotó de manera fortuita hacia Max Ojomoh, quien aprovechó la autopista liberada para correr sin oposición hasta la zona de ensayo. Esta anotación situó el electrónico en 10-0 tras apenas diez minutos disputados.

A pesar del control territorial ejercido por los visitantes durante el primer período, su falta de eficacia resultó determinante. Thomas Gallo perdió el balón a escasos centímetros de la línea tras una melé prometedora, mientras que el pack argentino fue volcado cuando amenazaba seriamente el ingoal rival. Santiago Carreras desaprovechó una patada a palos y Pedro Rubiolo sufrió un adelantado tras recibir un envío impreciso de su compañero.

La magia del apertura inglés brilló nuevamente cuando detectó a Immanuel Feyi-Waboso completamente solo en el ala derecha. Su patada milimétrica permitió al extremo llegar sin oposición para apoyar en la esquina, extendiendo la ventaja a 17-0. Aunque Tomas Albornoz redujo distancias antes del descanso con una penalidad, los locales rozaron aumentar su renta cuando Luke Cowan-Dickie vio anulado su ensayo por pérdida de control del ovoide.

La épica reacción sudamericana tras el entretiempo

Regresamos de vestuarios anticipando un duelo resuelto, pero desconocíamos la capacidad de respuesta característica de los Pumas. La transformación operada durante el intervalo resultó evidente desde la reanudación, con un conjunto austral más agresivo y preciso en sus acciones ofensivas. Justo Piccardo materializó esta renovada actitud perforando la defensa británica para apoyar bajo los palos, reduciendo la brecha a siete puntos transcurridos apenas seis minutos del segundo tiempo.

La indisciplina inglesa comenzó a pesar peligrosamente en el desarrollo del encuentro. Albornoz castigó sucesivamente las infracciones rivales mediante dos penalidades consecutivas que colocaron el marcador en 17-16 cuando restaba exactamente un tercio del partido. El suspense alcanzó su máxima expresión con la afición dividida entre la inquietud local y la esperanza visitante que comenzaba a materializarse en el campo.

Los nervios se apoderaron momentáneamente de ambos conjuntos durante este tramo crucial. Ford intentó sin éxito un drop que habría aliviado la presión sobre su equipo, mientras el banderín de toque seguía alternando colores. La tensión resultaba palpable en cada disputa de balón, con ambas defensas extremando su concentración ante rivales decididos a imponerse en esta batalla de voluntades.

El desenlace trepidante que definió al vencedor

Cuando el reloj marcaba el minuto 67, Henry Slade recibió un offload extraordinario de Max Ojomoh para sumergirse bajo los palos y restaurar una ventaja confortable de ocho puntos. Esta anotación surgió tras una melé dominadora que generó una pena a favor de los anfitriones, quienes supieron capitalizar la oportunidad presentada. Ford añadió posteriormente tres puntos adicionales mediante una patada precisa que situó el electrónico en 27-16.

Sin embargo, los sudamericanos demostraron poseer reservas inagotables de coraje. Henry Pollock disputó exitosamente un balón fundamental que parecía destinado a manos argentinas, pero la respuesta visitante no tardó en llegar. Joaquin Oviedo celebró prematuramente un ensayo posteriormente anulado por un adelantado previo al apoyo, mientras Alex Coles abandonaba temporalmente el terreno castigado con tarjeta amarilla justo cuando sonaba la sirena reglamentaria.

Rodrigo Isgro marcó finalmente un ensayo válido que redujo la diferencia a apenas cuatro puntos, reavivando las esperanzas sudamericanas cuando parecía todo decidido. Los Pumas disponían entonces de noventa metros para alcanzar la zona de anotación rival con inferioridad numérica momentánea. Una penetración decisiva de Santiago Carreras les posicionó dentro de los veintidós metros adversarios, forzando una penalidad que proyectaron a cinco metros de la línea inglesa.

El desenlace llegó cuando el lanzamiento de lateral fue interceptado por la defensa local, quien rápidamente expulsó el balón fuera del campo. Consumamos así una victoria memorable para Inglaterra, encadenando su undécimo triunfo consecutivo en 2025. Juan Cruz Mallia, jugador del Toulouse, abandonó el terreno cojeando tras un contacto con Tom Curry en las acciones finales, añadiendo preocupación entre las filas visitantes en estos últimos instantes dramáticos del encuentro disputado.

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